sábado, 12 de septiembre de 2015

DEJA TU SELLO EN EL MUNDO

Cada año decenas de miles de personas, quizá más, tienen que elegir entre dejar su tierra y su
historia o perder su dignidad y probablemente su vida. Los motivos para ello son simplemente
su ideología, su religión o una guerra que nunca eligieron, pero que destruye, de pronto, algo
que nos define como seres humanos: sus proyectos de vida, sus ilusiones, los sueños
depositados en el lugar donde crecieron. Imaginar que nosotros, en nuestro día a día, no
estamos ni mucho menos a salvo de vernos en esa situación algún día, recordad que nuestros abuelos
aquí mismo vivieron algo similar al drama que hoy viven cientos de miles de sirios o afganos,
quizá nos ayude a observar desde la postura adecuada un problema que lleva siendo urgente
demasiado tiempo y que nos aleja a todos de vivir en un planeta cada vez más justo.

La situación  actual que ha logrado hacerse un hueco en los medios no es más que un pico
alarmante en un proceso que sigue vivo desde hace décadas. Son millones los refugiados
sirios, afganos, iraquíes o libios que han tenido que huir en los últimos años, principalmente a
sus países vecinos como Jordania o Turquía, como consecuencia de las intervenciones y apoyos
militares de Occidente. Los mismos conflictos que para nuestra prensa acababan con la caída
del supuesto dictador de turno y aparentemente con la ansiada llegada de la democracia
promovida por Estados Unidos o la Unión Europea, siguen su curso con el drama de millones
de personas que hoy han perdido su futuro y que buscan desesperadamente un apoyo mínimo
para poder empezar de cero allí donde la guerra no ha llegado.


¿Qué se puede hacer?
La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) lleva más de treinta años en el centro de un
problema creciente, hoy día, por la inestabilidad que crean las políticas internacionales en
lugares estratégicos para los países occidentales. Quizá nada de lo que podamos hacer sea
suficiente para revertir este problema si no cambian de raíz las políticas internacionales de los
países desarrollados y el sistema económico que mantiene, de algún modo, aquellos conflictos
aparentemente lejanos, pero al menos podemos desde nuestros hogares, desde nuestros
barrios o ciudades, dotar a nuestra sociedad de herramientas que palien este drama. CEAR es
un buen ejemplo de ello, una organización creada desde el consenso por la importancia de la
necesidad de ayudar a los refugiados que piden asilo en nuestro país, pero que necesita del
empujón que la sociedad puede darle para que la existencia de estas instituciones no se quede
en las buenas intenciones cara a la galería de un país que se cree lejos del terror de una guerra.
Foto sacada de El Pais

En Trocitos de Boda queremos aportar nuestro granito de arena dándole eco al trabajo de
cientos de voluntarios y profesionales que dedican su vida a iluminar un poco el oscuro futuro
de miles de personas que vienen a España a intentarlo de nuevo  y hemos lanzando nuestra campaña
DEJA TU SELLO EN EL MUNDO

Con cada sello personalizado que nos encargues, sea el modelo que sea, donaremos a CEAR 3€ porque quizá formando parte de este gran proyecto de justicia y derechos humanos, sea más profunda la alegría de vivir la fortuna de ser felices junto a los nuestros construyendo libremente el futuro.

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